¿A quién en su infancia no le han dicho la famosa frase “Que sueñes con los angelitos”? Es un típico saludo de una madre cuando deja a sus niños en la cama para que duerman. Ahora… ¿Qué hay escondido detrás de todo eso?
Queda a criterio de cada lector, pero por lo menos a mí el hecho de ver en mis sueños ángeles no me resulta del todo simpático.
Imagínense en un sueño, donde aparecen una especie de humanos hermafroditos con alas cubiertas de plumas, apenas vestidos con unos trapos blancos, seguramente traslúcidos o en el peor de los casos vistiendo unos pañales para adultos. A mi entender, eso ha de tratarse de una pesadilla la cual no creo pueda llegar a ser soportada por un niño.
¿Qué nos tratarán de decir los ángeles? ¿Estaremos por morir? ¿Algo nos atacará y nos vinieron a proteger?
Yo creo que la idea es muy confusa, dentro de un simple saludo hay escondida una idea macabra la cual muy distante está de conseguir que una persona logre pasar una noche calma y despertarse relajado a la mañana siguiente. Por eso madres, padres, abuelos y público en general, ¿están seguros de querer desearle a alguien que sueñe con los angelitos? Por lo menos yo, lo pensaría dos veces…
Al menos así, lo veo yo.